Me dicen que malgasto mi tiempo, que no veré el fruto de mi esfuerzo, que no hay solución a corto plazo y que mejor deje de molestarme, que jamás tendrán los españoles libertad. Me acusan de iluso, de loco, de ingenuo e incluso me reprochan ser una molestia para sus conciencias. No me importa. No hay desánimo cuando hay un sentido en lo que hace, cuando hay una conciencia que sabe hacia dónde dirige sus pasos. Yo planto semillas de Alcornoque sabiendo que no habrá corcho para vender en los próximos 30 años, sabiendo que no seré yo quien se beneficie directamente del fruto de mi esfuerzo. ¿Acusáis igualmente al hombre que trabaja para dar a sus nietos un legado de lo mismo que me acusáis a mí? No perdáis vuestro tiempo conmigo. No malgastéis vuestros consejos, ni pongáis sobre mí vuestros miedos y recelos. Yo sé a dónde voy y sé para quién trabajo. Vivid a vuestra manera y dejadme con mi semilla. Yo ya veo los brotes de mi trabajo y pesan más que vuestros consejos de cigarra. Cantad alegres que yo encuentro la alegría en cada conciencia que remuevo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario